Estilo sij

En Amritsar, después de unas horas de admiración frente al Templo Dorado, se me ocurre pensar que más allá de la magia del oro brillando en medio de aguas sagradas está el espectáculo de cientos de hombres sijes que siguen las enseñanzas de los Diez Gurús y, en algún lugar entre el hinduismo y el islam, llevan cerca de cinco siglos respetando la tradición de no cortarse el pelo. Lo envuelven meticulosamente en un turbante, grande como su devoción, impecablemente limpio y de mil colores. Uno para cada pinta parece ser la moda.